Hola:
Siempre se han planteado experimentos mentales en los que un observador viaja a velocidades relativistas. Sabido es que por las transformaciones de Lorentz existe la dilatación del tiempo y la contracción del espacio. Respecto a la dilatación del tiempo tenemos la famosa paradoja de los gemelos (que si se tienen en cuenta las aceleraciones no existe tal paradoja).
En todo caso, la dilatación del tiempo para un sistema que viaja a velocidades cercanas a la de la luz ocurre de forma real y se ha comprobado por ejemplo en el experimento del tiempo de desintegración de muones extratosféricos. Este experimento verifica además la comprobación de la contracción del espacio.
A donde yo quiero ir es a lo siguiente: Supongamos que de alguna forma (nosotros o cualquier otro tipo de vida consciente) pudiera viajar a velocidades relativistas. Al ser un modo de vida consciente, sería consciente del paso del tiempo. No sé si ser consciente del paso del tiempo es una virtud propia de los humanos o también la "comprenden" otros animales superiores como, por ejemplo, un perro. La cuestión es que a velocidades relativistas existiría la dilatación del tiempo y cualquier proceso biológico se alargaría permitiendo, por ejemplo, vivir millones de años si se viaja lo suficientemente rápido. Un sistema consciente que viajara a estas velocidades no detectaría, desde su propio sistema de referencia, que su reloj va más despacio ya que todo lo que va dentro de ese sistema iría igualmente más despacio, incluido sus procesos biológicos. Una persona en ese sistema de referencia podría vivir millones de años pero en su propio sistema sólo viviría pogamos 80 años.
Hasta aquí, con la dilatación del tiempo, todo correcto. Sin embargo, el tiempo es algo que lo "impregna" todo. Desde este punto de vista es isótropo. Pero ¿que pasaría con la contracción del espacio?. La contracción del espacio sólo ocurre en la dirección del movimiento y no ocurre en la direccion perpendicular al mismo. Es anisótropa. Entonces cómo un ser "consciente" interpretaría la contracción del espacio. De hecho no podría existir ni la vida según la conocemos. Si nos tumbáramos con el cuerpo hacia la direccion del movimiento entonces seríamos enanísimos en esa dirección y enormemente anchos en proporción, y seríamos conscientes de ello.
El problema no sólo sería para las formas de vida conscientes o no. Incluso algo con tan poca "alma" como un monocristal de cobre no podría existir. El cristal no podría ser estable ya que las distancias interatómicas serían muy cortas en la dirección del movimiento y "normales" en la dirección perpendicular.
En fin, seguro que todo esto os parecerá una flipada total, pero no deja de ser interesante.
Salu2.



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), y hay dos sucesos distintos en los que tú y yo nos encontramos (es decir, hay un momento y un lugar en el que nos encontramos), nos separamos, y luego hay otro momento en el que nos encontramos de nuevo, entonces yo habré envejecido más que tú".