Ver la versión completa : estado anímico
morytelov
10/01/2010, 03:10
Me ha surgido una duda durante una discusión: la gente, en general, ¿escoge su estado de ánimo? ¿los seres humanos "elijen" cómo ser en cuanto a sus estados de ánimo? No me refiero exactamente a elegir como sentirse, porque entonces todos los seres humanos elegirían ser felices, me refiero más concretamente si uno puedo elegir ser constante en su estado anímico o ser variable, ir cambiando.
Vale, evidentemente bajo ciertas condiciones patológicas en obvio que no (p.ej; trastorno bipolar), pero bajo condiciones normales (en cuanto a salud mental)..¿un ser humano puede decidir si quiere ser constante en su estado anímico o si prefiere ser variable? Y además, más o menos, ¿qué impprtancia tiene la predisposición biológica a la hora de determinar si una persona será muy oscilante en cuanto a su estado anímico o si será "plana"?
No se si me he expresado muy bien, esperaré a leer vuestros conocimientos al respecto para ver si puedo reformular mejor mis preguntas.
:h:
Conocimientos técnicos no tengo ninguno. Pero como quiera deprimirme me deprimo... :mrgreen: y viceversa eh? :mrgreen:
El_Crazy_Xabi
10/01/2010, 04:43
tú eliges pero yo elijo :evil:
aún así, eso de que puedas escoger tu estado de ánimo... constante o variable? la única constante es la cara de Steven Seagal
http://arrobajuanchi.files.wordpress.com/2008/05/steven-seagal.jpg
El estado de ánimo de una persona se ve afectado por multitud de factores, tanto internos como externos. Por ejemplo, la falta de sueño o el consumo de algunas sustancias psicotrópicas pueden acabar induciendo fácilmente irritación, volviéndose por ejemplo el sujeto bajo estas circunstancias bastante irascible. Externamente, las experiencias que vivimos, los acontecimientos que suceden a nuestro alrededor (el entorno) también nos pueden afectar positiva o negativamente sin darnos cuenta. La noticia del fallecimiento de un ser querido te sumirá en un estado de mayor o menor tristeza, y en principio lo hará automáticamente, pues lo que primero piensa uno al recibir la mala nueva no es "mmm, se ha muerto mi tío, ¿qué hago, me pongo triste o contento?". Luego, la predisposición que cada uno tenga para adoptar con facilidad determinados estados de ánimo dependerá en parte de su temperamento, que es innato, y en parte de su carácter, que es adquirido. Hasta aquí todo esto en principio es inconsciente e involuntario.
Ahora bien, lo que popularmente se llama "madurez" de la persona, algo que dura toda la vida, creo que en parte consiste en ir adquiriendo la capacidad para ser conscientes de nuestro estado de ánimo incluso en situaciones difíciles. Ahora la pregunta es: una vez eres consciente de tu estado de ánimo, ¿puedes cambiarlo voluntariamente si te estás dando cuenta de que no es el más apropiado o beneficioso? Sí, se puede hasta cierto punto y esto tiene que ver de lleno con el concepto de autocontrol. Este es un tema que tratarlo de forma completa llevaría a tocar muchas cosas diferentes pero interrelacionadas, porque el estado de ánimo tiene que ver con las emociones, por lo que habría que hablar de la capacidad de las personas para gestionar sus propias emociones, algo que entra dentro de lo que modernamente se viene llamando inteligencia emocional, y que es algo en lo que en la actualidad la mayoría sacaríamos un suspenso.
Decía que se puede cambiar voluntariamente hasta cierto punto. Siempre pongo el mismo ejemplo: cuando estés sumamente irritado, en uno de esos momentos en los que estás agitado, muy cabreado, incluso hiperventilando y con respiración superficial, con las pulsaciones a mil, en que te apetecería inflar a hostias al que se te ponga por delante, solo tienes que detenerte, cerrar los ojos y hacer un par de respiraciones profundas con los ojos cerrados, para que cuando los vuelvas a abrir, te sientas mucho más calmado y dueño de ti. Es un ejercicio sencillo que seguramente mucha gente conocerá. Ha sido algo consciente, voluntario y has cambiado ira por tranquilidad simplemente manipulando un poco tu propia fisiología (principalmente a través de la regulación consciente de la respiración -o mejor dicho de la ventilación pulmonar). Solo es un ejemplo, pero hasta de esto se ha hecho todo un arte (o una "ciencia"). El coaching y la PNL por ejemplo son métodos en los que se usan diversas técnicas de este estilo y de autosugestión aplicados a muchos "problemas" cotidianos de la gente. Huelga decir que aquí no hay ciencia alguna, ni magia, ni misticismos. Es autocontrol y autosugestión puros y duros.
También conviene recordar que ya hay una evolución natural de esto con la edad. Es la propia maduración de la persona. Los psicólogos coinciden en que la inmadurez propia de la juventud y la adolescencia se caracteriza, en mayor o menor medida, y al margen de procesos patológicos en los que ya es harina de otro costal, por repetidos cambios más o menos bruscos en el estado de ánimo de la persona de manera inconsciente e incluso varias veces el mismo día, sentimientos encontrados, falta de claridad, todo un maremágnum de emociones, sensaciones y sentimientos, muchas veces contradictorios entre sí. Con los años la cosa cambia y llega la serenidad y la constancia. Por supuesto, no digo que esto le pase a todos los adolescentes, porque cada persona es diferente y uno puede tener 15 años y ser más maduro que uno de 30, que también sucede. Pero estadísticamente, lo normal es que los adolescentes sean hormonas con patas difíciles de domeñar :P
Yo creo que el estado de ánimo está un poco en función de dos elementos: uno fisiológico y otro cognitivo, o dicho de otro modo, lo que pensamos y lo que sentimos, y estos se pueden influir entre sí. Como dice el psicoterapeuta Walter Riso en Pensar bien, sentirse bien, "hay veces en las que nos sentimos mal porque pensamos mal y otras en las que pensamos mal porque nos sentimos mal". Y es que las creencias que tenemos y nos formamos sobre las cosas también determinan las sensaciones o emociones a ellas asociadas. Enrique Rojas (al margen de toda la polémica que hay en torno a este autor) lo expresa en El amor inteligente diciendo que "la forma de pensar en los sentimientos es un ingrediente clave de ellos". Y en el fondo yo creo que esta es un poco la base de la que parte la actual psicología cognitivo-conductual (aquí estoy usando el término psicología más bien en sentido de psicoterapia), si bien no deja de ser una teoría más, la teoría cognitiva de las emociones, aunque está teniendo mucha aceptación y las terapias basadas en ella están teniendo bastante éxito.
morytelov
10/01/2010, 14:31
Interesante anakyn, gracias!
Yo creo que el estado de ánimo está un poco en función de dos elementos: uno fisiológico y otro cognitivo, o dicho de otro modo, lo que pensamos y lo que sentimos Y lo ideal no sería, digo yo, que sólo afectara lo que pensamos? Porque lo que sentimos es impredecible, no se puede controlar hasta el punto de que nos repercuta positivamente. Pero lo que pensamos es racional y, si pudiéramos basarnos sólo en eso, tendríamos control absoluto sobre el estado de ánimo: no sentiríamos pena o ira, ni tampoco una euforia excesiva o cosas por el estilo. La pregunta es, por tanto, ¿cómo eliminar "lo que sentimos"? ¿cómo hacer que el estado de ánimo sea solo función de lo que pensamos?
Eso supondría, supongo, tener además un control total sobre el temperamento propio, eso que es innato.
Yo creo que no se puede. Somos animales, humanos, pero animales. Estamos hechos así. El sistema límbico es un conjunto de varias estructuras cerebrales internas entre cuyas competencias se encuentra la regulación instintiva de las emociones y la vida afectiva en general, y eso está a un nivel muy instintivo, muy primitivo. Lo intelectual, que tiene que ver más con la corteza, evolucionó mucho después. Aunque no sea rigurosa ni esté ya aceptada, la clásica teoría de los tres cerebros de McLean (http://biologiaemocional.blogspot.com/2008/02/tres-cerebros.html) puede servirnos para ilustrar un poco gráficamente la idea de que no evolucionó todo a la vez sino que la complejidad de nuestro sistema nervioso fue progresiva, algo que yo creo que es obvio con tan solo tener un poco presente el esquema evolutivo. Ahora bien, esto no quiere decir que razón y emoción sean dos compartimentos estancos y no se pueda hacer nada. De hecho, la moderna neurociencia está descubriendo que están más interrelacionadas de lo que parecía. Tengo entendido (si no es correcto que alguien me corrija) que el ser humano es el animal que mayor número de interconexiones entre el sistema límbico y la corteza tiene. Esto es muy significativo. Significa que en los seres humanos existe mucha comunicación entre la parte digamos intelectual y la parte emocional, y en ambos sentidos. Es decir, que a través de la corteza podemos influir y de hecho influimos en las emociones, y este es el mecanismo biológico que nos posibilita poder "gestionar nuestras emociones" para intentar llevar una vida saludable. Pero claro, con esto no está todo hecho, y son muchos los psicólogos que demandan una auténtica "educación emocional" en Occidente; en opinión de algunos, históricamente se separó la educación intelectual de la emocional preocupándose solo por la primera y sus rendimientos y aplicaciones en un mundo técnico cada vez más especializado, y produciendo personas con grandes conocimientos científicos y técnicos que luego a su vez tienen grandes fracasos en sus vidas afectivas. Y es que una cosa es que tengamos la capacidad, y otra distinta que sepamos usarla. Los hay que de forma natural se defienden bastante bien y los hay que no. Como sabemos todos, gente a la que le afectan mucho las cosas y gente a la que le afectan poco o de otra manera, las hay a montones por todas partes.
No podemos separar lo emocional de lo racional y aislar solo esto último y recluir lo primero. Y no, en mi opinión no sería lo ideal. En primer lugar, los seres humanos somos emoción pura. Querer cargarte las emociones implicaría, por ejemplo, cargarte las sensaciones de placer. No te "sentirías" alegre, no te sentirías nada en absoluto, imagino que sería como si fuésemos robots. Es curioso que en la ficción todos jueguen con la idea de dotar a sus robots de emociones (el chip emocional de Data, el aprendizaje humano de Spock, El hombre bicentenario, hasta Número 5 -el robot de Cortocircuito-, etc), y tú en cambio queriendo eliminarlas. Pues no se puede porque estamos hechos así y además es a través de las emociones como nos expresamos y como está hecho todo nuestro mundo social. En la comunicación entre personas, ya sabes que el contenido de lo que se dice es lo que menos información aporta, siendo más importante la "conducta no verbal" (gestos, tono de voz, agitación y una serie de elementos que definen estados de ánimo). Si de repente no existiesen las emociones, creo que los seres humanos tendrían serias dificultades para entenderse. Piensa en los malos entendidos que se producen a veces en las conversaciones por teléfono. Todo lo que no sea "en persona" parece más frío y es más fácil malinterpretar los deseos e intenciones del otro.
maeglin_rol
10/01/2010, 17:49
Coincido en que nuestras emociones son fruto de nuestra fisiología y pensamientos. También creo que uno puede tener cierto autocontrol sobre sus emociones. Como dijo anakyn, si una situación hace que desencadenes un ataque de ira, siempre puedes respirar hondo, contar hasta 10 y no ponerte a dar hostias...pero la ira no desaparece instantáneamente...hasta que no se sintetizan todos los componentes que han intervenido fisiológicamente. Uno puede levantarse de no muy buen humor...y si es consciente de ello y quiere cambiarlo, siempre puede ponerse a penar en cosas alegres y optimistas, y seguro que la nube se aleja algo. Todo depende un poco de las aptitudes de cada uno, y de no tener ningún problema fisiológico.
Y en cuanto a que depende de la manera de ser de cada uno, por temperamento y carácter, y también relacionado con lo que dice mae de las aptitudes de cada uno, quería haber puesto otra cita de Enrique Rojas para ilustrar que se me olvidó:
"De las dos funciones psíquicas principales del comportamiento humano, la inteligencia y la afectividad, se derivan y distinguen dos tipologías humanas: el individuo predominantemente cerebral, por un lado, y el hombre esencialmente afectivo, por otro. Entre ambos se sitúa un estado intermedio de estilos y formas de ser. Las demás funciones psicológicas (percepción, memoria, pensamiento, lenguaje, actividad...) tienen vida propia, pero de algún modo están supeditadas a estas dos: la inteligencia y la afectividad. Tal vez tendríamos que mantener en la misma línea a la conciencia, la herramienta que hace que percibamos la realidad".
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